viernes, 17 de enero de 2014

¿Sabes qué compras cuando compras "oro vermeil"?

Seguramente no, porque nos pasa a todos.
Vermeil es una palabra que viene del francés y se utilizaba para nombrar a la plata dorada o chapada.













El oro vermeil es, en realidad, plata bañada, cubierta de oro. Actualmente las piezas de plata re recubren  mediante un método electroquímico, con una delgada capa de oro de 10, 14 ó 18 quilates. Si el oro es de menos de 10 quilates ya no se considera Vermeil.

La mayoría de los trofeos deportivos, las medallas de oro olímpicas o las copas son de plata dorada o vermeil.












La ventaja del vermeil es que, teniendo la apariencia del oro, al ser mayoritariamente plata, la pieza resulta mucho más barata.
Comparada con otro artículo de plata, la joya vermeil, al ir recubierta de oro, se ensucia menos, con lo que evitamos tener que limpiarlas tan a menudo (aquí puedes ver algunos consejos para cuidarlas).
Cuando se trata de un trofeo voluminoso, como una copa de fútbol o una corona, la diferencia está también en el peso; al ser la plata más ligera la pieza vermeil será más manejable.

















En Marduk todas las joyas son de plata de ley, con un acabado en oro (rosa, amarillo o negro) o rodio  de un mínimo de 5 micras de grosor, lo que garantiza su aspecto durante mucho más tiempo.













































Joyas de la colección Bombón de Marduk. Si quieres ver la colección completa puedes hacerlo aquí.

Resumiendo: El vermeil no es oro. Cuando compramos vermeil no estamos comprando oro, sino plata dorada y es bueno saberlo, porque compramos calidad, pero ¡no para pagarla a precio de oro!

¿Tienes alguna joya vermeil sin saberlo? ¡Todos los días aprendemos! algo ;)

2 comentarios:

  1. Tengo varias piezas vermeil, ya se estan deteriorando con el uso... Rayando... Hay alguna forma que se vean como nuevas otrs vez?

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    1. Hola, el bañado de oro aporta estabilidad a la joya de plata evitando la oxidación que ésta sufre con facilidad, pero no le aporta dureza por lo que los arañazos son inevitables con el uso. Con el roce, además, la capa de oro se va gastando, siendo más duradera cuanto más gruesa o micras tenga.
      La buena noticia es que casi cualquier joya de plata bañada en oro que esté deteriorada puede restaurarse mediante un pulido (que le devuelva el brillo y quite los arañazos si no son muy profundos), y posterior chapado; lo que la dejará como nueva.

      Pide presupuesto en tu joyería, si la joya te gusta y la quieres conservar merece la pena.

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